¡Las manos quietas! Esa fimosis es normal

¡Las manos quietas! Esa fimosis es normalLa fimosis es una de las grandes preocupaciones de los pediatras en las revisiones de niño sano de los chicos. Prácticamente en todas las visitas, no puede faltar el famoso «tironcito» hacia atrás -con el que los peques, por cierto, suelen ver las estrellas-. Tan preocupados se muestran que consiguen que padres y madres se contagien de esta preocupación, y empiecen a preguntarse si a la edad de su hijo es normal que aún no se retraiga el prepucio.

Todos los niños nacen con una fimosis fisiológica

Prácticamente la totalidad de los niños nacen con una fimosis fisiológica, dado que la piel del prepucio y la del glande están pegadas al nacimiento. Conforme va pasando el tiempo, ambas pieles se van despegando de forma espontánea, sin hacer nada, sólo con las erecciones que van teniendo de forma intermitente y la queratinización del epitelio interno, según apuntan urólogos canadienses dirigidos por Thomas B. McGregor en un artículo de 2007. El mismo artículo apunta que, a los 3 años, sólo un 10% de los niños siguen teniendo el prepucio completamente no rectráctil, pero que los que se empiezan a retraer no lo hacen de forma completa, dado que «la mayoría de los niños presentan adherencias al llegar a los 6 años».

¿Y qué hay de ese 10% de los niños que siguen teniendo una fimosis fisiológica a los 3 años? Un estudio realizado en 1968 siguió su evolución y concluyó que este porcentaje era del 8% a los 6 años, y del 1% a los 16 años. Es decir, la fimosis fisiológica sólo será un problema para 1 de cada 100 niños. «Si se es paciente y no se mete prisa a la Madre Naturaleza, la mayoría de los prepucios serán retráctiles en la edad adulta», asevera el artículo de McGregor.

Meter prisa sí puede provocar una fimosis patológica de verdad

Por tanto, como siempre, se trata de dejar que los niños crezcan y se desarrollen a su ritmo. Meter prisa, una vez más, puede ser contraproducente. Las retracciones que muchos pediatras recomiendan, si se realizan bruscamente, pueden causar microlesiones que resulten en una fimosis patológica, que sí es un problema real. La fimosis patológica se presenta con heridas y anormalidades cutáneas, y normalmente tiene su origen en infecciones y lesiones. Esta fimosis requiere tratamiento y habitualmete cirugía, pero es sumamente rara, con una incidencia anual de sólo 0,4 de cada 1.000 niños, según apunta un artículo científico de 2012. Este mismo artículo sugiere también tratamientos alternativos a la circuncisión, como la prepucioplastia, una cirugía plástica mucho menos invasiva que favorece una mayor conservación del prepucio.

Entonces, ¿no le hago caso a mi pediatra?

Si el pediatra recomienda retracciones forzosas, no. Aunque existen muchos pediatras excelentes, otros muchos no actualizan sus conocimientos en la medida que sería deseable. De hecho, los médicos especialistas que redactaron los dos artículos citados anteriormente no se dirigían al público en general, sino a los pediatras y facultativos de atención primaria, debido al alto número de remisiones erróneas al especialista, que no sólo colapsan los servicios sanitarios, sino que pueden crear ansiedad innecesaria entre pacientes y familias, según los especialistas canadienses. Según un estudio dirigido en 2005 por el mismo McGregor, bajo el título «Phimosis -a diagnostic dilemma?», tras analizar 284 casos de pacientes de entre 2 y 16 años remitidos al especialista por problemas de fimosis, resultó que sólo un 14,4% de dichos pacientes tenía realmente un problema que requiriera cirugía.

¿Cuándo debo preocuparme?

En resumen, la fimosis sólo deberá preocuparnos cuando la no retracción del prepucio venga acompañada de lesiones, bultos, dolor u otros síntomas evidentes de que algo no va como debería ir. En cuanto a la fimosis fisiológica, sólo deberíamos preocuparnos si persiste una vez llegada la pubertad; es decir, si pertenece al raro 1% de casos que no mejoran con los años, y aun así, podrían tener un tratamiento mucho menos invasivo que la circuncisión. En cuanto a los niños, sólo debemos esperar a que llegue su momento y la naturaleza haga su trabajo.

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Un pensamiento en “¡Las manos quietas! Esa fimosis es normal

  1. Este articulo Me ha sido muy útil porque mi hijo pequeño de 4 años recién cumplidos tiene fimosis. El pediatra me receto Betnovate, una crema con corticoides para ir consiguiendo la retracción del prepucio. A mi nunca me ha gustado la idea y he optado por dejar que fuera creciendo y si más adelante surgían problemas, buscar otras soluciones, tal y como dice el artículo, aunque con cierta preocupación en mi interior.. Gracias por este articulo

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