La importancia de nacer en diciembre (o en noviembre, o en octubre…)

tdah y mes de nacimiento«Puedo decir sin temor a equivocarme que, tiempo atrás, la inseguridad era algo desconocido para mí. Siempre fui el mejor de mi clase. El más alto, el más rápido… Pensaba que era Superman. Al final resultó que era porque había nacido en enero y era más mayor que mis compañeros».
Gert Verhulst, actor belga, marzo 2013

El mes de nacimiento marca a una persona desde su más tierna infancia. Y no por el signo del zodiaco, ni por otras cuestiones esotéricas, sino porque de él depende la impresión que causa un niño en sus adultos de referencia (padres y profesores). Esta impresión condiciona el trato que dichos adultos de referencia van a dispensar al niño, lo que puede dejarle una huella bastante duradera. Sigue leyendo

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¿Autismo o retraso en la adquisición del lenguaje?

Artículo original del Dr. Stephen M. Camarata,
del Centro para la Investigación sobre el Desarrollo Humano
de la Universidad de Vanderbilt,
publicado originalmente en el blog Onemom en el año 2008.

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Definición del autismo

Deberíamos comenzar con la definición original de Kanner, con un comportamiento antisocial que subyace bajo el trastorno como rasgo distintivo, más allá de lo que se explicaría con un retraso mental o un trastorno del lenguaje. Los niños con autismo tienen niveles muy bajos de interacción social (tanto verbalmente como no verbalmente) y a menudo se resisten activamente al contacto. Muchos de ellos pellizcan o muerden o tienen rabietas muy, pero que muy intensas cuando se inicia con ellos un contacto social no verbal. La mayoría de los niños que tardan en hablar son bastante sociables en muchas situaciones que no requieren hablar, y, en consecuencia, no encajan en la definición básica de autismo. Sigue leyendo

Un informe oficial de EEUU admite el sobrediagnóstico de autismo

Por primera vez en la historia, un informe del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), organización oficial y gubernamental de EEUU, ha admitido el sobrediagnóstico de autismo en un reciente informe publicado el 20 de octubre de 2015, y lo ha cifrado en un 13,1% (casi 1 de cada 7) para una muestra de 1.607 niños de entre 6 y 17 años, tomada de una encuesta realizada en 2011 a padres de niños que en algún momento de sus vidas han tenido un diagnóstico de Trastorno de Espectro Autista (TEA).

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El Gobierno reconoce el 13,1%, aunque muy probablemente es mucho más

Cabe destacar que los datos son de 2011, y que los diagnósticos incorrectos a los que hace referencia fueron realizados todavía antes de esta fecha. Si tenemos en cuenta Sigue leyendo

Etiquetar a los niños tiene premio: Los beneficios que recibirá quien coloque un diagnóstico a tu hijo

030 etiqueta beneficiaAutismo, TEA, TDAH, TGD, TEL… Colocar una etiqueta a un niño aporta, colateralmente, beneficios nada desdeñables a los profesionales que contribuyen a su colocación. Los justos beneficios que, en el sistema escolar, se conceden para optimizar la atención de un niño con necesidades especiales reales se convierten en un arma de doble filo y pueden obcecar a algunos profesionales, haciendo que, en un giro perverso de la situación, persigan como fin recibir estos beneficios y no tanto la atención adecuada del niño en cuestión. Por tanto, vale la pena conocer en qué consisten estos beneficios y valorar por nosotros mismos en qué grado pueden estar influyendo en el docente. Sigue leyendo

Si en casa no somos violentos, ¿por qué mi hijo pega?

028 agresividadÉsta es la pregunta de muchas familias, sobre todo de las que siguen una crianza respetuosa, cuando sus hijos dejan de ser bebés y se sorprenden al observar en ellos comportamientos bruscos o violentos: pegan, muerden, tiran del pelo o incluso se autolesionan (se dan golpes contra el suelo, cabezazos contra la pared…). Pasan los meses y la situación no mejora sustancialmente, sino que lo más probable es que vaya a peor: aparecen las rabietas, gritan, lanzan objetos y se expresan con ira. ¿Por qué tiene una conducta tan agresiva, si no es lo que ha visto en casa? ¿Qué puedo hacer para atajarlo? Sigue leyendo

Cómo saber si a mi hijo le intentan achacar un trastorno que no tiene

Octubre y noviembre son los meses en los que más fácilmente nos podemos encontrar con que a nuestro hijo o hija le intenten achacar un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) o Trastorno por Déficit de Atención-Hiperactividad (TDAH), especialmente si es su primer año en un centro reglado, o en el que puedan tener acceso a orientadores y psicopedagogos. Sigue leyendo

Demasiados diagnósticos psiquiátricos infantiles: una epidemia de etiquetas

(Artículo original de la Dra. Claudia M. Gold, pediatra especialista en salud mental en la primera infancia, publicado el 12 de junio de 2013 en su blog “Child in Mind”)

epidemia-etiquetasAllen Frances, catedrático de Psicología Infantil en la Universidad de Duke y miembro del grupo de trabajo del DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales) dio en el clavo con su reciente comentario «¿Por qué tantas epidemias de trastornos mentales infantiles?» («Why So Many Epidemics of Childhood Mental Disorders?») en la revista científica Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics. Como realiza su exposición de forma tan clara y persuasiva (y el artículo completo sólo está disponible para los suscriptores de la revista), lo citaré en detalle:

«Desde la publicación del DSM-IV en 1994, las cifras de 3 trastornos mentales se han disparado: el trastorno por déficit de atención-hiperactividad (TDAH) se ha triplicado, el autismo se ha multiplicado por 20 y el trastorno bipolar infantil, por 40. No es un accidente que la inflación diagnóstica se haya centrado en los trastornos mentales de niños y adolescentes. Diagnosticarlos con precisión presenta una dificultad inherente porque los jóvenes tienen un historial corto; están en un flujo de desarrollo que hace que las manifestaciones sean transitorias e inestables; son sensibles a la presión familiar, escolar y de las amistades; y puede que estén tomando drogas. Si en algún caso deben ser conservadores los diagnósticos, éste es el de los niños. En su lugar, hemos experimentado una exhuberancia diagnóstica sin precedentes, alentada en parte por el DSM-IV, pero estimulada en su mayor parte por las poderosas fuerzas externas del marketing de las compañías farmacéuticas y el firme emparejamiento de los servicios de refuerzo escolar con un diagnóstico de trastorno mental».

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