Intervención temprana: ¿Qué tiene de malo?

Artículo original publicado el 1 de septiembre de 2011 por Dorothy Bishop,
Catedrática de Neuropsicología del Desarrollo en la Universidad de Oxford (Reino Unido)
e investigadora especializada en trastornos infantiles de la comunicación y
Trastorno Específico del Lenguaje (TEL)

dorothy-bishopSi un niño tiene problemas en el lenguaje, ¿cuál sería la mejor edad para intervenir? ¿A los 18 meses, cuando está en los inicios de la adquisición del lenguaje, o a los 5 años, cuando está en el colegio? Sigue leyendo

Mi hijo tenía autismo. Después dejó de tenerlo

Shawn Bean: "Mi hijo tenía autismo. Después, dejó de tenerlo"Shawn Bean explica el caso de su hijo Jackson, quien a los 3 años estaba dentro del espectro autista a ojos de todo el mundo, y que con el paso del tiempo fue perdiendo los síntomas hasta que desaparecieron por completo. Aunque el padre sugiere que su hijo pudo haber tenido autismo y haberse curado, todos los indicios apuntan a que el niño únicamente mostraba signos de inmadurez, fácilmente confundidos con síntomas de autismo, y que lógicamente desaparecieron con el tiempo.

Artículo original publicado en la revista Parenting en 2013,
por Shawn Bean, redactor de la revista y autor del libro Papa Primerizo.

Intento sujetarlo, pero se me escurre. La sala del aeropuerto está abarrotada de gente, y puedo notar todas las miradas sobre mí: el padre que no puede controlar a su niño pequeño. Brandy ve mi lucha y se le ocurre una solución rápida. Coge la maleta con ruedas y coloca a Jackson junto a ella. Empieza a hacer girar una de las ruedas con la mano. Sigue girándola. Una, y otra, y otra vez. Está completamente absorto. Miro a Brandy socarronamente. Ella se encoge de hombros.

Jackson tenía 3 años por entonces, y todos los indicios -desde la intuición de su madre hasta la definición de los expertos- apuntaban a que estaba dentro del espectro autista Sigue leyendo

Un comité oficial de expertos de EEUU llama a la prudencia a la hora de buscar autismo en niños pequeños

Afirman que no hay suficientes pruebas de que sea beneficioso buscar autismo en niños de 18 a 30 meses si no han manifestado preocupación ni padres ni pediatras

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El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los EEUU (USPSTF, por sus siglas en inglés) ha manifestado que no puede recomendar el cribado rutinario de Trastornos del Espectro Autista (TEA) en todos los niños de 18 a 30 meses, porque «la evidencia científica actual es insuficiente para evaluar los beneficios y perjuicios del cribado de TEA en niños pequeños sobre los cuales no han manifestado preocupación ni sus padres ni un médico clínico». Por este motivo, han emitido una declaración tipo I (= faltan pruebas), que fue publicada el 16 de febrero de 2016 en la prestigiosa revista médica Journal of the American Medical Association (JAMA)

Este tipo de cribado puede ser cubierto por los seguros médicos en EEUU al haber sido recomendado anteriormente, tanto para los 18 como para los 24 meses, por la Asociación Americana de Pediatría, sociedad profesional que representa a gran parte del sector pediátrico (que, recordemos, en EEUU está formado exclusivamente por profesionales privados). En España, siguiendo ciegamente los pasos de EEUU una vez más, se está empezando a introducir en el sistema sanitario este mismo cribado a los 18 y los 24 meses Sigue leyendo

Los 10 rasgos de inmadurez más confundidos con síntomas de autismo

040 inmadurez 11. Retraso en la adquisición del lenguaje. Los niños que tardan en hablar son los que más riesgo tienen de cargar con una sospecha errónea de autismo. El desarrollo del lenguaje no tiene un ritmo fijo, y son muchas las variaciones entre unos niños y otros, especialmente en lo que se refiere a la edad de la adquisición. ¿Por qué ocurre esto? El Instituto Noruego de Salud Pública se propuso averiguarlo, y esto es lo que halló en un estudio de 2011: Sigue leyendo

10 cosas que puedes hacer en vez de aceptar un diagnóstico de TEA o TDAH (y mejores que la atención temprana)

10 cosas que podemos hacer en vez de aceptar un diagnostico de TEA o TDAH

Detrás de un diagnóstico o sospecha de autismo (TEA) o hiperactividad (TDAH) en niños de 2 y 3 años, se encuentra la mayoría de las veces un niño inmaduro o con un desarrollo madurativo lento. Las causas de esta inmadurez pueden ser muy variadas, desde las estrictamente genéticas y hormonales, como unos altos niveles de testosterona prenatal (que retrasan el desarrollo del lenguaje y las habilidades sociales), hasta las más subjetivas, como ser de los más pequeños de la clase. En estos casos, lo único que necesitan nuestros hijos es tiempo. Eso sí, tampoco pretendamos ponerlos delante de la tele y echarnos a dormir mientras ellos maduran solos. Aquí tenemos 10 cosas que puedes hacer como padre o madre para favorecer el desarrollo de tu hijo y desterrar la alargada sombra del TEA y TDAH para siempre de vuestras vidas: Sigue leyendo

Algo está cambiando: En EEUU vuelven a subir las tasas de TEA y la prensa ya habla de sobrediagnóstico

036 mediosEl número de diagnósticos de autismo y trastornos de espectro autista (TEA) no para de subir en EEUU. No sería ninguna novedad, de no ser porque, este año, la prensa empieza a apuntar al sobrediagnóstico como posible causa. Medios tan prestigiosos como el Washington Post, la revista Slate, el Chicago Daily Herald, el Chicago Tribune o el Columbus Dispatch, entre muchos otros, comparten un artículo en el que se afirma que «las altas tasas de autismo entre los niños estadounidenses han sido objeto de intenso debate en los últimos años, con algunos expertos que las atribuyen al sobrediagnóstico». Aunque, desafortunadamente, la sospecha de sobrediagnóstico se coloca al mismo nivel que la posible influencia de factores ambientales (tema muy controvertido, equivalente a atribuir el repunte de autismo a un «ente misterioso» para no admitir que nos estamos equivocando), supone un gran avance que, por primera vez, los medios de comunicación dirigidos al gran público comiencen a contemplar la existencia de sobrediagnóstico.

Mucho ha tenido que ver, sin duda, el reciente informe oficial del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) que admitía por primera vez el sobrediagnóstico de autismo. Sigue leyendo

Retraso en la adquisición del lenguaje vs. trastorno del lenguaje

Artículo original del Dr. Stephen Camarata
del Centro para la Investigación sobre el Desarrollo Humano
de la Universidad de Vanderbilt,
publicado en 2009 en Natural Late Talkers

stephen-camarata2Por lo general, un retraso significa que el niño está por detrás, pero que, sin tratamiento, se normalizará (llegará al nivel). Por poner un ejemplo, imaginemos a dos niños que todavía no andan a los 18 meses. El niño 1 no tiene ningún problema médico que le impida andar y, para cuando tiene 20 meses, está corriendo por ahí y haciendo a su madre añorar los buenos tiempos en los que tenía menos movilidad. Podría decirse que el niño 1 ha tenido un “retraso en la adquisición de la marcha”. El niño 2 padece un tipo de ataxia, que afecta al equilibrio, y también anda a los 20 meses, pero de forma inestable y necesita la ayuda de un fisioterapeuta para aprender cómo evitar caerse. El niño 2 tendría un “trastorno de la marcha”.

¡Si todo fuera tan sencillo en la vida! ¿Qué pasaría si los padres del niño 1 entraran en pánico, recibieran un diagnóstico de disfunción de la integración sensorial y les mandaran como “tratamiento” el cepillado sensorial? Sigue leyendo

¿Autismo o retraso en la adquisición del lenguaje?

Artículo original del Dr. Stephen M. Camarata,
del Centro para la Investigación sobre el Desarrollo Humano
de la Universidad de Vanderbilt,
publicado originalmente en el blog Onemom en el año 2008.

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Definición del autismo

Deberíamos comenzar con la definición original de Kanner, con un comportamiento antisocial que subyace bajo el trastorno como rasgo distintivo, más allá de lo que se explicaría con un retraso mental o un trastorno del lenguaje. Los niños con autismo tienen niveles muy bajos de interacción social (tanto verbalmente como no verbalmente) y a menudo se resisten activamente al contacto. Muchos de ellos pellizcan o muerden o tienen rabietas muy, pero que muy intensas cuando se inicia con ellos un contacto social no verbal. La mayoría de los niños que tardan en hablar son bastante sociables en muchas situaciones que no requieren hablar, y, en consecuencia, no encajan en la definición básica de autismo. Sigue leyendo

Un informe oficial de EEUU admite el sobrediagnóstico de autismo

Por primera vez en la historia, un informe del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), organización oficial y gubernamental de EEUU, ha admitido el sobrediagnóstico de autismo en un reciente informe publicado el 20 de octubre de 2015, y lo ha cifrado en un 13,1% (casi 1 de cada 7) para una muestra de 1.607 niños de entre 6 y 17 años, tomada de una encuesta realizada en 2011 a padres de niños que en algún momento de sus vidas han tenido un diagnóstico de Trastorno de Espectro Autista (TEA).

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El Gobierno reconoce el 13,1%, aunque muy probablemente es mucho más

Cabe destacar que los datos son de 2011, y que los diagnósticos incorrectos a los que hace referencia fueron realizados todavía antes de esta fecha. Si tenemos en cuenta Sigue leyendo

¿En qué consiste una evaluación psicopedagógica? ¿Realmente es un proceso objetivo?

032 diagnóstico en la escuelaEn el colegio o la guardería te han propuesto someter a tu hijo a una evaluación psicopedagógica, alegando que algo «no va bien» en su comportamiento. Cuando te dan a firmar el famoso documento de consentimiento, la primera duda que te surge es: «¿Y qué es eso de una evaluación psicopedagógica?». A priori, lo único que sabemos es que se trata de un conjunto de pruebas cuyo resultado nos dirá si nuestro hijo tiene o no un trastorno determinado. Sería el equivalente del reconocimiento al que nos somete el médico cuando acudimos a su consulta, sólo que, en lugar de evaluar nuestra salud física, evalúa nuestro estado psicoemocional. Partiendo de esta (inocente) premisa, las familias se plantean que aceptar la evaluación no es peligroso y que es posible que los resultados de la evaluación sean contrarios a las sospechas del docente. Nada más lejos de la realidad. Debido a las características de la evaluación (que a continuación se detallan), si firmamos el consentimiento, muy probablemente estemos consintiendo que se trate a nuestro hijo como afectado de un trastorno de la conducta. Sigue leyendo