Retraso en la adquisición del lenguaje vs. trastorno del lenguaje

Artículo original del Dr. Stephen Camarata
del Centro para la Investigación sobre el Desarrollo Humano
de la Universidad de Vanderbilt,
publicado en 2009 en Natural Late Talkers

stephen-camarata2Por lo general, un retraso significa que el niño está por detrás, pero que, sin tratamiento, se normalizará (llegará al nivel). Por poner un ejemplo, imaginemos a dos niños que todavía no andan a los 18 meses. El niño 1 no tiene ningún problema médico que le impida andar y, para cuando tiene 20 meses, está corriendo por ahí y haciendo a su madre añorar los buenos tiempos en los que tenía menos movilidad. Podría decirse que el niño 1 ha tenido un “retraso en la adquisición de la marcha”. El niño 2 padece un tipo de ataxia, que afecta al equilibrio, y también anda a los 20 meses, pero de forma inestable y necesita la ayuda de un fisioterapeuta para aprender cómo evitar caerse. El niño 2 tendría un “trastorno de la marcha”.

¡Si todo fuera tan sencillo en la vida! ¿Qué pasaría si los padres del niño 1 entraran en pánico, recibieran un diagnóstico de disfunción de la integración sensorial y les mandaran como “tratamiento” el cepillado sensorial? Sigue leyendo

La importancia de nacer en diciembre (o en noviembre, o en octubre…)

tdah y mes de nacimiento«Puedo decir sin temor a equivocarme que, tiempo atrás, la inseguridad era algo desconocido para mí. Siempre fui el mejor de mi clase. El más alto, el más rápido… Pensaba que era Superman. Al final resultó que era porque había nacido en enero y era más mayor que mis compañeros».
Gert Verhulst, actor belga, marzo 2013

El mes de nacimiento marca a una persona desde su más tierna infancia. Y no por el signo del zodiaco, ni por otras cuestiones esotéricas, sino porque de él depende la impresión que causa un niño en sus adultos de referencia (padres y profesores). Esta impresión condiciona el trato que dichos adultos de referencia van a dispensar al niño, lo que puede dejarle una huella bastante duradera. Sigue leyendo

¿Autismo o retraso en la adquisición del lenguaje?

Artículo original del Dr. Stephen M. Camarata,
del Centro para la Investigación sobre el Desarrollo Humano
de la Universidad de Vanderbilt,
publicado originalmente en el blog Onemom en el año 2008.

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Definición del autismo

Deberíamos comenzar con la definición original de Kanner, con un comportamiento antisocial que subyace bajo el trastorno como rasgo distintivo, más allá de lo que se explicaría con un retraso mental o un trastorno del lenguaje. Los niños con autismo tienen niveles muy bajos de interacción social (tanto verbalmente como no verbalmente) y a menudo se resisten activamente al contacto. Muchos de ellos pellizcan o muerden o tienen rabietas muy, pero que muy intensas cuando se inicia con ellos un contacto social no verbal. La mayoría de los niños que tardan en hablar son bastante sociables en muchas situaciones que no requieren hablar, y, en consecuencia, no encajan en la definición básica de autismo. Sigue leyendo

¿En qué consiste una evaluación psicopedagógica? ¿Realmente es un proceso objetivo?

032 diagnóstico en la escuelaEn el colegio o la guardería te han propuesto someter a tu hijo a una evaluación psicopedagógica, alegando que algo «no va bien» en su comportamiento. Cuando te dan a firmar el famoso documento de consentimiento, la primera duda que te surge es: «¿Y qué es eso de una evaluación psicopedagógica?». A priori, lo único que sabemos es que se trata de un conjunto de pruebas cuyo resultado nos dirá si nuestro hijo tiene o no un trastorno determinado. Sería el equivalente del reconocimiento al que nos somete el médico cuando acudimos a su consulta, sólo que, en lugar de evaluar nuestra salud física, evalúa nuestro estado psicoemocional. Partiendo de esta (inocente) premisa, las familias se plantean que aceptar la evaluación no es peligroso y que es posible que los resultados de la evaluación sean contrarios a las sospechas del docente. Nada más lejos de la realidad. Debido a las características de la evaluación (que a continuación se detallan), si firmamos el consentimiento, muy probablemente estemos consintiendo que se trate a nuestro hijo como afectado de un trastorno de la conducta. Sigue leyendo

Etiquetar a los niños tiene premio: Los beneficios que recibirá quien coloque un diagnóstico a tu hijo

030 etiqueta beneficiaAutismo, TEA, TDAH, TGD, TEL… Colocar una etiqueta a un niño aporta, colateralmente, beneficios nada desdeñables a los profesionales que contribuyen a su colocación. Los justos beneficios que, en el sistema escolar, se conceden para optimizar la atención de un niño con necesidades especiales reales se convierten en un arma de doble filo y pueden obcecar a algunos profesionales, haciendo que, en un giro perverso de la situación, persigan como fin recibir estos beneficios y no tanto la atención adecuada del niño en cuestión. Por tanto, vale la pena conocer en qué consisten estos beneficios y valorar por nosotros mismos en qué grado pueden estar influyendo en el docente. Sigue leyendo

Cómo saber si a mi hijo le intentan achacar un trastorno que no tiene

Octubre y noviembre son los meses en los que más fácilmente nos podemos encontrar con que a nuestro hijo o hija le intenten achacar un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) o Trastorno por Déficit de Atención-Hiperactividad (TDAH), especialmente si es su primer año en un centro reglado, o en el que puedan tener acceso a orientadores y psicopedagogos. Sigue leyendo

Demasiados diagnósticos psiquiátricos infantiles: una epidemia de etiquetas

(Artículo original de la Dra. Claudia M. Gold, pediatra especialista en salud mental en la primera infancia, publicado el 12 de junio de 2013 en su blog “Child in Mind”)

epidemia-etiquetasAllen Frances, catedrático de Psicología Infantil en la Universidad de Duke y miembro del grupo de trabajo del DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales) dio en el clavo con su reciente comentario «¿Por qué tantas epidemias de trastornos mentales infantiles?» («Why So Many Epidemics of Childhood Mental Disorders?») en la revista científica Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics. Como realiza su exposición de forma tan clara y persuasiva (y el artículo completo sólo está disponible para los suscriptores de la revista), lo citaré en detalle:

«Desde la publicación del DSM-IV en 1994, las cifras de 3 trastornos mentales se han disparado: el trastorno por déficit de atención-hiperactividad (TDAH) se ha triplicado, el autismo se ha multiplicado por 20 y el trastorno bipolar infantil, por 40. No es un accidente que la inflación diagnóstica se haya centrado en los trastornos mentales de niños y adolescentes. Diagnosticarlos con precisión presenta una dificultad inherente porque los jóvenes tienen un historial corto; están en un flujo de desarrollo que hace que las manifestaciones sean transitorias e inestables; son sensibles a la presión familiar, escolar y de las amistades; y puede que estén tomando drogas. Si en algún caso deben ser conservadores los diagnósticos, éste es el de los niños. En su lugar, hemos experimentado una exhuberancia diagnóstica sin precedentes, alentada en parte por el DSM-IV, pero estimulada en su mayor parte por las poderosas fuerzas externas del marketing de las compañías farmacéuticas y el firme emparejamiento de los servicios de refuerzo escolar con un diagnóstico de trastorno mental».

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La profecía autocumplida: Cuidado con lo que piensas de tus hijos, puedes convertirlo en realidad

profecia-autocumplidaTanto si crees que puedes como si no, tienes razón. Henry Ford

«Qué inútiles son los médicos de la Seguridad Social, al final tuve que ir al privado para que dieran con lo que le pasaba a mi hijo». Aún recuerdo la enérgica queja de una conocida mía, madre de un bebé de 4 meses, al que, según me dijo, ya con pocas semanas vio que «le pasaba algo» Sigue leyendo

¿Es un niño «rarito» o algo más?

¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío?

¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío?Muchas familias se muestran preopupadas por las «rarezas» y peculiaridades de sus hijos. Aun después de pasar la fase inicial de inmadurez, cuando ya se han desarrollado habilidades como el lenguaje o el juego social, y el niño se encuentra al nivel de sus pares, muchas familias se quedan «con la mosca detrás de la oreja» por determinados comportamientos. Son esos niños que no hacen muchos amigos, a los que no les gusta el fútbol Sigue leyendo

Dime dónde vives y te diré que trastorno tienes

De cómo una misma persona puede ser considerada valiosa en una sociedad y enferma en otra

Un resfriado siempre es un resfriado, aquí y en la otra punta del mundo. Las enfermedades son patologías objetivas, a cuyo diagnóstico se puede llegar a través de pruebas físicas y verificables. Sin embargo, los trastornos neurológicos como el Trastorno del Espectro Autista (TEA), el Trastorno por Déficit de Atención-Hiperactividad (TDAH), el Trastorno Generalizado del Desarollo (TGD), etc., son trastornos subjetivos, a cuyo diagnóstico se llega a través de impresiones personales y cuestionarios (realizados, para más inri, por terceras personas en el caso de los niños). Es decir, son trastornos en la medida que a alguien le parece que la conducta es inadecuada, y, por tanto, en lo inapropiada que resulte una actitud en una sociedad concreta. Por eso, las tasas de trastornos como el autismo presentan una gran variación entre unos países y otros, entre unas culturas y otras.

Prevalencia estimada de autismo en el mundo. Fuente: Autism Reading Room.

Prevalencia estimada de autismo en el mundo. Fuente: Autism Reading Room.

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